17 jun 2011

Pinuccia F. Simbula - Corsari e pirati nei mari di Sardegna

Los piratas están de moda, es un hecho. Ya sea en el cine con la enésima entrega de Piratas del Caribe o en la televisión con Pilar Rubio mostrando palmito parece que estamos ante un resurgir del fenómeno que en los últimos años ha puesto la imagen del pirata en boca del público pero ¿qué imagen de la piratería es la que se transmite? ¿qué tiene de histórica?

Estos días he leído Corsari e pirati nei mari di Sardegna, de Pinuccia F. Simbula que puede ser una lectura útil para los que, en otro contexto histórico, queráis huir del típico tópico de la piratería atlántico-caribeña moderna y adentraros un poco en el mundo de la piratería mediterránea medieval. Un mundo más nuestro, más cercano y con los pies en el suelo.





En primer lugar conviene aclarar conceptos: la figura del pirata en los siglos XIV y XV y en el XVII y XVIII tiene poco que ver, por muchos y variados motivos: por su impacto en la economía, el comercio y la vida cotidiana de las poblaciones costeras, por su finalidad, por su implicación en las redes políticas y por su escenario geográfico. Conviene aclarar también dos conceptos que no son sinónimos perfectos: corso y piratería. El corsario se mueve a través de licencias reales y está, por tanto, regulado y sujeto a una legislación; forma parte de las estrategias de los distintos poderes territoriales para cortocircuitar las estrategias de los adversarios. El pirata, por el contrario, actúa bajo su cuenta y riesgo, al margen de la ley.

Corsari e pirati… nos habla un poco de todo esto y de muchas cosas más, tomando como escenario los mares de Cerdeña, un campo de experimentación privilegiado para el análisis del corso y la piratería medievales por diversos motivos. Las pretensiones de los reyes de Aragón y de la ciudad de Génova sobre la isla primero, y las distintas sublevaciones de la población después marcan, para todo el siglo XIV, una situación de excepcionalidad en los mares de Cerdeña y Córcega, de la que ya hemos hablado alguna vez y donde el papel de corsarios y piratas es fundamental para entender el ritmo e intensidad del conflicto. Además, como casi siempre pasa cuando nos enfrentamos a documentación catalana bajomedieval, los fondos del Archivo de la Corona de Aragón resultan de un detalle extraordinario para poder desarrollar estudios cuidadosos y eso se nota.

Sobre el libro, reconozco que tiene un par de detalles que complican su lectura entre el público no especializado: está en italiano y se presenta en forma de estudio histórico. Dos detalles que espantan a la hora de decidirse o no a leerlo. Eso sí, como muestra de lo que son el corso y la piraterías en la Península Ibérica y el Mediterráneo occidental en la baja edad media es un buen libro, con cierto apoyo gráfico, un excelente apéndice documental que es una buena manera de introducirse en la documentación de la época, con una transcripción de un libro de cuentas de la lugartenencia del cabo de Logudor, que nos adentra en el día a día del mismo, con capítulos sobre el armamento de galeras para el corso, registros de las cuentas de una galera de guardia en la costa de Cerdeña, un proceso judicial… Como veis, un montón de información de primera mano para comprender el tema y que, por ejemplo, serían una fuente inagotable de detalles para – de querer hacerse – una adaptación en condiciones de la piratería mediterránea a la pequeña o gran pantalla.

En imagen, portada del libro. No os fijéis demasiado en ella, la galera representada proviene de un códice de la Biblioteca Episcopal de Vic, del siglo XVIII y no tiene, por tanto, valor como representación de una galera de finales del XIV.

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